Medicina

Las 8 partes del aparato reproductor femenino (características y funciones)

Las funciones y partes del aparato reproductor femenino son múltiples y extensas. Un repaso por sus estructuras más relevantes, tanto internas como externas.
Partes aparato reproductor femenino

Por mucho que los seres humanos disfrutemos del sexo, es un hecho que la educación en lo referente a esta temática deja bastante que desear. En muchos casos, conocemos como funcionan las partes externas de nuestros genitales, pero no su estructura fisiológica interna, funciones asociadas y patologías que pueden afectar a los distintos tramos.

Por ejemplo, ¿sabías que el pH vagina es ácido? Esto se debe mayoritariamente a las colonias de Lactobacillus que aquí habitan, pues secretan sustancias que acidifican el entorno, con el fin de que les sea más difícil a las bacterias patógenas instalarse en estas sensibles mucosas. Otra curiosidad es que el útero femenino es el órgano más fuerte del cuerpo femenino, pues crece hasta 10 veces su propio tamaño y soporta 150 veces su propio peso.

Con estos datos solo queremos evidenciar lo poco que realmente conocemos sobre nuestros cuerpos, seamos hombres, mujeres o personas colocadas en otros puntos del espectro de género. Si quieres saberlo todo sobre las 8 partes del aparato reproductor femenino, incluyendo funciones y curiosidades, sigue leyendo.

Partes del aparato reproductor femenino internas

Es necesario destacar que el aparato reproductor femenino se divide en dos grandes secciones: órganos internos y órganos externos. Te presentamos los primeros a continuación, pues reportan un mayor interés biológico, debido a su peso en la generación de vida. No te lo pierdas.

1. Vagina

La vagina es el órgano reproductor femenino por excelencia, pues forma parte del conocimiento general de todas las personas y del acto sexual propiamente dicho. Desde un punto de vista fisiológico, se puede definir como un conducto membranoso (de 10 a 12 cm de longitud en la mujer adulta) que se extiende desde la vulva hasta el útero. Presenta una fuerte musculatura de dos tipos, lisa y esquelética, para fines que veremos posteriormente.

Cabe destacar que la vagina tiene una apertura externa que comunica el resto del aparato interno con el exterior, y puede estar recubierta por el himen (una membrana delgada y frágil de tejido incompleto). Las funcionalidades de este fuerte órgano muscular son claras: recoger el esperma de la eyaculación hasta el cuello del útero durante el acto sexual y dar a luz al bebé. Por esto, también se conoce a la vagina como “canal del parto”, siempre que no se produzca la extracción del bebé por cesárea.

2. Cuello uterino

El cuello uterino o cérvix es la porción fibrosa y muscular de la parte inferior del útero que, con unos 3 centímetros de longitud y 2,5 centímetros de diámetro, permite la salida de la sangre menstrual (endometrio despegado) y la entrada de los espermatozoides para la posterior fecundación. Resulta interesante conocer que, durante el parto, el cuello uterino se puede dilatar hasta los 10 centímetros de diámetro para permitir el paso del bebé.

3. Útero

El útero se define como un órgano muscular hueco que se ubica en la pelvis femenina, entre la vejiga y el recto. Su principal función es alimentar al feto implantado en él durante todo su desarrollo, hasta que se produzca el parto. La pared interior del útero se conoce como endometrio, el cual presenta ciclos menstruales determinados por las hormonas ováricas.

Como hemos dicho previamente, la regla menstrual propiamente dicha está compuesta por agua, lípidos, proteínas, hormonas y, sobre todo, células muertas desprendidas del endometrio. El endometrio se engrosa durante el ciclo ovulatorio de la mujer, esperando a que se implante el cigoto fecundado. Si esto no sucede, las paredes se desprenden y tiene lugar la regla. De media, todo este ciclo completo dura 29,1 días.

4. Trompas de falopio

Las trompas de falopio o trompas uterinas son dos conductos con una longitud aproximada de 10 a 13 centímetros que se extienden desde los bordes superiores del útero hasta los ovarios. Se encargan de transportar el óvulo que se desprende de uno de los dos ovarios, movilizar los espermatozoides hasta el propio óvulo y desplazar los óvulos fecundados al útero, con el fin de que se implanten en su pared.

La esterilización femenina de forma quirúrgica se basa en cortar, cauterizar o grapar estas trompas. Si se interrumpe el flujo de los ovarios hasta el útero, no se produce ni la fecundación ni la implantación del feto, haciendo así imposible un embarazo.

5. Ovarios

Los ovarios son las glándulas sexuales femeninas por excelencia (en concreto 2), con unos 3 centímetros de tamaño, ubicados al final de cada una de las trompas de falopio y en cuyo interior se sintetizan los óvulos. Además de producir los óvulos (y permitir el propio desarrollo de la vida en el proceso), los ovarios son centros de síntesis de hormonas femeninas, como son la progesterona y el estrógeno. Estas sustancias de naturaleza hormonal permiten el crecimiento de las mamas, la distribución de la grasa corporal y controlan la surgencia de pelo púbico, entre otras muchas cosas.

Cabe destacar que las células de nuestro cuerpo presentan dos juegos de cromosomas, razón por la cual se consideran diploides (2n). A diferencia de la mayoría de las células y tejidos humanos, las células reproductoras (el óvulo y el espermatozoide) son haploides (n). Así, cuando ambos se juntan, se forma un cigoto diploide que contiene la mitad de la información de la madre y la otra mitad del padre. Esta es la base principal de la herencia.

Aparato reproductor mujer

Partes del aparato reproductor femenino externas

Las partes externas del aparato reproductor femenino pueden resultar menos interesantes desde un punto de vista biológico, pero no podemos dejarlas en el tintero, pues tienen funciones bastante interesantes. Entre ellas, encontramos las siguientes:

  • Permitir la entrada de espermatozoides en el organismo.
  • Proteger a los órganos genitales internos de procesos infecciosos, ya sea mediante barreras mecánicas o químicas.
  • Proporcionar placer sexual, que no es una cuestión anecdótica.

A continuación, te contamos de forma somera cada una de estas estructuras anatómicas.

1. Monte de venus

También conocido como mons pubis, hace referencia a una prominencia de tejido graso que rodea el hueso púbico. Contiene una serie de glándulas secretoras que son partícipes en la atracción y estimulación sexual.

2. Labios mayores y labios menores

Son pliegues salientes que bordean la vulva y forman una estructura que comprende 4 segmentos: una pareja de labios externos e internos a un lado de la vagina y la otra al otro lado. Se tratan de pliegues relativamente voluminosos y carnosos, que encierran y protegen al resto de órganos, de naturaleza tanto interna como externa. Cabe destacar que los labios menores son equivalentes (y presentan el mismo origen embrionario) que el escroto de los varones.

3. Clítoris

El clítoris se encuentra en la zona superior de unión de los labios menores. Se trata de una pequeña protuberancia, del diámetro de un botón, que equivaldría anatómicamente al pene del hombre. De todas formas, es mucho más sensible: el clítoris es la zona que más terminaciones nerviosas presenta de todo el cuerpo humano. Mientras que el pene tiene unas 4000 destinadas a otorgar placer, este valor prácticamente se duplica en las mujeres. No es un mito que el orgasmo clitoral femenino es poderosísimo cuando sucede, pues se avala fisiológicamente hablando.

El clítoris presenta una estructura interna verdaderamente compleja, pues tiene 5 partes, de las cuales 4 son bilaterales y simétricas. El glande propiamente visible (el “botón”) es el único segmento impar y se encuentra recubierto por el prepucio. Llama la atención que esta estructura no tiene funciones reproductivas propiamente dichas ni ayuda a la secreción de orina: su única tarea es generar placer.

Resumen

El aparato reproductor femenino presenta muchísimas más particularidades de lo que en un principio se podría esperar. No solo los órganos internos tienen una estructura anatómica intrincada pues, sin ir más lejos, lo que conocemos como “vulva” en la cultura general está formado por el monte de venus, labios menores y mayores y clítoris, cada uno con sus características propias.

Si queremos que te quedes con un mensaje de entre todo este conglomerado terminológico, este es el siguiente: todas las partes del aparato reproductor femenino son esenciales para su funcionamiento, ya sea por la generación de placer o para dar lugar a nueva vida. En el cuerpo humano, ninguna estructura se presenta porque sí.

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