Perfeccionismo y sobreexigencia en el trabajo

Este problema puede, contraintuitivamente, reducir nuestra productividad.
Perfeccionismo

En estos tiempos de máxima competitividad en el entorno laboral, se pone mucho énfasis en la necesidad de poner calidad en lo que se hace, esforzarse para que el esfuerzo de nuestro trabajo esté lo más cerca posible de la perfección.

Esto, por un lado, implica caer en una falsedad: que esforzarse en hacer las cosas bien siempre lleva al éxito a causa del funcionamiento del mercado (muchos modelos de negocio multimillonarios se basan precisamente en no poner mimo a la elaboración del producto y en terminarlo cuanto antes).

Por el otro, puede llevar a un perfeccionismo casi patológico.

En este artículo veremos cómo detectar estos casos de sobreexigencia en el trabajo, el impacto negativo de este fenómeno en la vida del trabajador, y las posibles soluciones ante este perfeccionismo.

¿Cómo reconocer el perfeccionismo?

Estos son los principales signos de que una persona tiende hacia el perfeccionismo excesivo en su vida laboral.

1. Comparan siempre lo que hacen con un ideal

De manera espontánea, las personas perfeccionistas comparan aquello que realizan con una versión idealizada de ello, que solo existe en su mente y que ni siquiera son capaces de imaginar de una manera consistente (debido a que lo perfecto es muy difícil de representar mentalmente, prácticamente imposible).

El hecho de estar constantemente realizando estas comprobaciones de hasta qué punto lo que se hace dista de ese ideal, genera un importante malestar que debe ser atendido dedicándole más tiempo al trabajo.

2. Son incapaces de ceñirse a su horario oficial

Las personas perfeccionistas siempre encuentran excusas para dedicar más tiempo a su trabajo del que deberían estar dedicándole según sus planes iniciales. Esto ocurre porque les genera un malestar insoportable el hecho de pensar que algo de lo que han hecho podría acercarse más a la perfección, tal y como vimos, y no pueden esperar para arreglarlo, o les cuesta asumir que nunca llegarán a hacer algo 100% perfecto.

3. Sacrificio constante de las horas de descanso

Debido a lo anterior, las personas perfeccionistas tienden a restarle tiempo al descanso para dedicárselo al trabajo. En ocasiones, esto puede llegar al extremo de dormir muy poco, dado que estas horas de sueño son percibidas como un espacio en blanco en su agenda, momentos "de reserva" para situaciones en las que sea necesario dedicar más atención a lo que, según su percepción de la realidad, importa de verdad.

Lo que se suele ignorar en estos casos es que el sueño es muy importante, y que el simple hecho de dormir menos de 6 horas diarias tiene efectos muy negativos en la salud física y mental de la mayoría de personas adultas.

4. Inseguridad

Debido a las muchas horas de trabajo que le dedican a trabajar y a pensar en el trabajo, las personas perfeccionistas suelen tender a realizar productos de mayor calidad que el resto (menos en los casos extremos en los que su salud ya está muy deteriorada). Sin embargo, esto no hace que se sientan tan orgullosas de ello como cabría esperar, ya que su atención queda focalizada en lo que les falta para alcanzar la perfección.

El impacto de la sobreexigencia laboral en la calidad de vida

Tal y como hemos visto, el exceso de perfeccionismo tiene varios aspectos negativos que repercuten sobre la calidad de vida de las personas. Aquí veremos en detalle el modo en el que eso daña la salud.

1. Desgaste cognitivo

Dormir poco hace que, a corto plazo, se pierda capacidad de pensar bien. Particularmente, hace más difícil consolidar recuerdos y realizar tareas que involucran a la memoria de trabajo.

2. Fatiga

La mala gestión de la energía de la que dispone el cuerpo hace que, en momentos clave, falte energía para reaccionar bien.

3. Irritabilidad

Otro de los efectos del exceso de perfeccionismo es que, a causa del malestar, las personas se vuelven relativamente irascibles, ansiosas, y reaccionan con hostilidad ante muchas situaciones.

4. Insatisfacción

en un proyecto, o estar desarrollando algo que se considera parte de uno mismo, suele ser algo ilusionante, que nos motiva. Sin embargo, cuando hay demasiado perfeccionismo, no solo no ilusiona, sino que pensar en ello causa una cierta angustia.

¿Qué hacer ante este problema?

UPAD

Los psicólogos somos profesionales del estudio de la conducta y de la aplicación de programas de "entrenamiento" para implantar nuevos patrones de comportamiento más beneficiosos. Por ello, también intervenimos en las áreas de la vida que tienen que ver con el desempeño laboral.

En estos casos, se trabaja con los pacientes para que se acostumbren a llevar a adoptar esquemas de interpretación de la realidad en los que el trabajo no quede idealizado, así como maneras más sanas y organizadas de planificar el tiempo dedicado a trabajar. Esto implica permitir que el paciente pueda modificar tanto sus creencias (es decir, su manera de pensar) como sus hábitos a la hora de interactuar con su entorno laboral.

Si crees que estás pasando por problemas a la hora de gestionar tu perfeccionismo, te invitamos a ponerte en contacto con nuestro equipo de psicólogos en UPAD Psicología y Coaching. Puedes encontrar nuestra clínica en Madrid, en la zona de Argüelles.

Referencias bibliográficas

  • Egan, S.J., Wade, T.D., Shafran, R. y Antony, M.M. (2014). Cognitive-behavioral treatment of perfectionism. Nueva York: Guilford.
  • Meissner, U.E. (2018). Business Risk Workaholism, Management challenges and action guidelines for professional practice. Berlin: Berlin Peter Lang.
  • Shafran, R., Cooper, Z. y Fairburn, C.G. (2002). Clinical perfectionism: a cognitive‑behavioural analysis. Behaviour Research and Therapy, 40, 773-791.

UPAD Psicología y Coaching es un centro de psicólogos situado en Madrid y que ofrece terapia, psicoterapia, coaching, psicología deportiva y coaching empresarial.

Es uno de los centros más reconocidos en España y se ha consolidado como el gabinete líder en atención personalizada en pacientes y clientes con distintos objetivos.