Las 4 diferencias entre jefe y líder

Exploramos las principales diferencias entre jefe y líder, dos conceptos de gran utilidad en el ámbito empresarial y de otros oficios, pero que presentan distinciones fundamentales tanto en su definición como en sus bases.
Diferencias jefe líder

Podríamos pensar que el estatus social es una cuestión evolutiva relacionada con agrupaciones, tribus y manadas. Al igual que el ser humano ha dejado atrás la caza con instrumentos rudimentarios, es lógico pensar que nuestra especie también se ha desprendido de jerarquizaciones y otros conceptos basados en la “permanencia del más fuerte”.

Desde luego, nada más lejos de la realidad. Ya sea desde un punto de vista biológico (sí, los humanos seguimos condicionados en parte por nuestros instintos) o sociológico, la posición social del individuo continúa siendo una fuerza de motivación y actuación, ya sea a nivel tanto propio como comunitario.

Así pues, términos como jefe, líder, subordinado, poder de clase y otras muchas palabras asociadas a la estratificación social siguen, por suerte o por desgracia, formando parte de la mente colectiva. Si quieres conocer las diferencias entre jefe y líder, los dos términos que nos atañen en este espacio, continúa leyendo.

¿En qué se diferencia un jefe de un líder?

Para encuadrar ambos términos y encontrar sus puentes de unión y distancias, es necesario primero delimitar lo que es un rol social, palabra general que engloba la posición del individuo en una comunidad. Este se define como las pautas de conducta que la sociedad impone y espera de un individuo (actor social) en una situación determinada. El rol de cada ente individual en la sociedad se ve condicionado por tres pautas diferentes:

  • Comportamientos exigidos.
  • Comportamientos permitidos.
  • Comportamientos prohibidos.

Es decir, el rol social de cada individuo depende de varios factores tanto intrínsecos (mentales y de voluntad) como extrínsecos (limitaciones y normas). Cuando el rol ejercido por un ente concreto concuerda con el que la sociedad espera de él, podemos decir que estamos ante el rol esperado.

Este término no está exento de polémica, pues diversos autores definen la identidad humana como “la totalidad de los roles de un individuo en la comunidad”, mientras que otros argumentan que “es el núcleo esencial del individuo, que se hace visible solamente después que todos sus roles han sido dejados de lado”. Así pues, enfocando esta dualidad en los términos que hoy nos atañen, es normal preguntarse: ¿Soy un líder por cómo soy, o soy el liderazgo que ejerzo sobre los demás?

Este tipo de cuestiones filosóficas pueden ser discutidas en otro espacio, pues una vez introducida la temática en la que nos vamos a mover, es hora de explorar las diferencias entre jefe y líder.

1. Un líder influye; un jefe manda

Desde luego, la primera de las diferencias entre ambos términos radica en su definición. Desde un punto de vista conceptual, un líder se define como “una persona con la habilidad para influir en otros, más allá de que ocupe una posición de poder o no”, mientras que el término jefe recibe una explicación menos amable: “persona que ocupa una posición de poder con respecto a otra persona o grupo”. Aquí, en esta ordenación de palabras, encontramos una de las diferencias claves entre ambos términos: la distinción entre "habilidad" y "posición".

Entramos en un terreno conjetural, pues al movernos en terminología social, la diferenciación se encuentra tan presente como el redactor quiera presentarla. Aún así, una clasificación generalizada del estatus social se puede realizar según su origen:

  • Estatus asignado (herencia): su origen radica en factores sociales previos que tradicionalmente se han heredado.
  • Estatus adquirido (meritocracia): el estatus se asigna al individuo por méritos y acciones.

Si tenemos en cuenta que la capacidad de liderazgo es el conjunto de habilidades directivas que un individuo tiene para influir en la forma de actuar de los demás, podemos decir que el liderazgo es un rasgo en parte biológico, ya que tiene un alto componente de empatía, la cual se explica por los mecanismos subyacentes descritos por la neurociencia. Por otra parte, el término “jefe” hace referencia a un cargo, un puesto, una construcción social carente de habilidades intrínsecas.

Así pues, un jefe puede serlo por estatus asignado, por ejemplo, en el caso de que la persona en cuestión herede una empresa de un familiar. Por otro lado, la capacidad de liderazgo no se hereda de forma material (desde un punto de vista conceptual), pues la empatía, experiencia y manejo de situaciones clave no provienen de una instauración privilegiada inicial. En resumen: jefe se puede nacer, el liderazgo se gana. Un jefe puede ser un buen líder, pero desde luego no todos los jefes tienen capacidad de liderazgo.

Jefa
Un jefe también puede ser un gran líder.

2. En la naturaleza hay líderes, no jefes

Al tener en cuenta que el jefe es es el superior o cabeza de una corporación, de un departamento, de un partido u oficio, podemos observar que no dejamos de movernos en términos referentes a un constructo social. No podemos decir que un animal en la naturaleza sea “jefe” como tal. En cambio, el término de “líder” sí que se puede aplicar a la naturaleza.

Seguro que alguna vez habréis escuchado hablar del “macho alfa” de la manada. Bien, este término está ampliamente interconectado con la capacidad de liderazgo. Por ejemplo, los chimpancés comunes usan la fuerza, la inteligencia y las alianzas políticas para establecer y mantener la posición alfa. Es necesario recalcar que el abrirse paso de forma bruta ni siquiera en la naturaleza es un mecanismo adecuado, pues esto puede generar problemas entre los integrantes del grupo. En el mundo tanto natural como humano, una buena capacidad de liderazgo se define por confianza, inspiración, empatía y comunicación impulsada hacia un fin común.

Así pues, otra de las diferencias esenciales entre jefe y líder es que la primera no es más que un nivel terminológico en una intención de clasificar una organización desde un punto de vista estructural. En cambio, el líder responde a algo mucho más biológico, incluso primal, si nos ponemos románticos.

Líder
Un líder tiene el poder de que otros le sigan y confíen en él.

3. El cerebro de un líder conecta con el equipo

La neurociencia social es una disciplina que estudia los sucesos en el cerebro humano cuando las personas interactúan. Un descubrimiento relativamente reciente y chocante es que, más allá de un terreno psicológico, el liderazgo está cimentado en bases cuantificables mediante la bioquímica del individuo. Nos explicamos.

Se puede decir que el cerebro del líder casi replica los procesos químicos de uno o más miembros del equipo del que está a cargo. Esto promueve una interconexión neuronal claramente beneficiosa entre los subordinados y el cargo superior. Más allá del nivel conceptual, se han identificado unas estructuras que se activan en este tipo de procesos: las neuronas espejo, aquellas que se ponen en marcha cuando un individuo ejecuta una acción y cuando observa esa misma acción al ser replicada por otro, más aún si se trata de un conespecífico.

Así pues, nos encontramos con que el liderazgo es un conjunto de habilidades gestionadas tanto a nivel psicológico como biológico. Un líder se define por el autoconocimiento, inteligencia emocional (empatía), discreción, confianza, inspiración y valoración de procesos. Por otro lado, al tratarse de un término carente de valor intrínseco, el jefe presenta pocas características que, eso sí, son propias de su posición: autoridad, capacidad de ordenación y poco más.

4. Ni todos los líderes son buenos ni todos los jefes, malos

Es usual leer en portales motivacionales que un líder es un ente magnánimo y con capacidades deslumbrantes de dirección y ejecución, mientras que un jefe se trata de un tirano que basa su posicionamiento en el abuso de la autoridad, falta de empatía y obediencia desde el temor. Ojalá las cosas fueran tan fáciles. No hay que pensar que todos los jefes son tiranos ni que todos los líderes actúan para el bien, pues, como hemos visto a lo largo de la historia con, por ejemplo, los líderes de destructivas sectas, esto no es así.

Jim Jones
Jim Jones es un ejemplo de líder que usó su influencia para hacer el mal. Siendo líder de una secta, obligó a sus seguidores a quitarse la vida, dando lugar al mayor suicidio colectivo de la historia.

Según Maximilian Karl Emil Weber, filósofo y economista alemán, existen tres tipos de líderes: los carismáticos, los tradicionales y los legítimos. Un líder tradicional (es decir, que hereda su cargo por estirpe familiar en un reinado, por ejemplo), puede ser igual o más tirano que cualquier jefe o puesto superior en una estructura social. Hemos querido diferenciar los términos de “líder” y “jefe” en que el primero se basa en una serie de capacidades cognitivas individuales, pero como hemos visto, otros autores también postulan que un líder es un concepto terminológico que puede hacer una mera alusión a una herencia social.

Conclusiones finales

Este tipo de conglomerados terminológicos llegan hasta el nivel de distinción que el autor quiera considerar. Ni un líder tiene por qué ser un ente perfecto, ni un jefe un tirano. Por el bien de la diferenciación, podemos simplificar las cosas diciendo que el liderazgo implica muchos más componentes biológicos y psicológicos que la palabra “jefe”, la cual solo hace alusión a un cargo superior. De todos modos, desde luego las cosas no son tan fáciles a la hora de clasificar los sistemas de organización humanos.

Referencias bibliográficas

  • Foster, M; Gilby, I; Murray, C; Johnson, A; Wroblewski, E; Pusey, A (2009). «Alpha Male Chimpanzee Grooming Patterns: Implications for Dominance Style». American Journal of Primatology 71
  • Goleman, D., & Boyatzis, R. (2008). La inteligencia social y la biología del liderazgo. Harvard Business Review, 86(9), 86-95.
  • Jefe, Real Academia Española de la Lengua. Recogido a 26 de septiembre en: https://dle.rae.es/jefe
  • Líder, Real Academia Española de la Lengua. Recogido a 26 de septiembre en: https://dle.rae.es/l%C3%ADder
  • Neurona especular, neurocienciasmexico.org. Recogido a 26 de septiembre en https://neurocienciasmexico.org/neurona-especular/

Graduado en biología en el año 2018 (Universidad de Alcalá de Henares) y en un máster de zoología en el 2019 (Universidad complutense). Samuel sintió predilección desde el inicio de su formación profesional por la parasitología, enfermedades transmitidas por animales, bacterias y otros microorganismos patógenos y genética. Por ello, en cuanto terminó el ciclo estudiantil, decidió dedicarse a la divulgación de materia epidemiológica como forma primaria de vida. Desde entonces, y con más de 100 artículos redactados en distintos portales, participa en diversos proyectos divulgativos con el fin de dar a conocer enfermedades y el funcionamiento general del cuerpo humano.