Las 3 diferencias entre microbio y bacteria

A pesar de que tendamos a utilizar indistintamente ambos términos, los microbios y las bacterias no son exactamente lo mismo. Veamos por qué.
Diferencias microbio bacteria

El ser humano tiende a compartimentalizar la información que le rodea para así comprender términos que en un principio pueden resultar complejos. Por ello, cada ser vivo del planeta se encuentra agrupado en una especie, género, familia, orden, y así sucesivamente.

Todos estos términos se forman mediante el estudio taxonómico de los seres vivos, es decir, a través de la rama de la biología sistemática que explora las relaciones de parentesco entre los organismos del planeta actuales y sus antepasados. Aún así, no todos los términos clasificatorios se basan en el historial evolutivo, pues la palabra que hoy nos atañe, “microbio”, se trata de un concepto operativo carente de cualquier relación taxonómica o filogenética.

Así pues, es usual que surjan problemas en la población general a la hora de diferenciar términos de uso común de origen desconocido. Por ello, en este artículo te mostramos las diferencias entre microbio y bacteria, dos palabras ampliamente relacionadas, pero con implicaciones y características diferentes en algunos frentes concretos.

¿Qué diferencias hay entre un microbio y una bacteria?

En primer lugar, y antes de enumerar diferencias, es necesario comprender qué hace que ambos términos se asemejen. Según el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), un microbio o microorganismo se define como un “organismo unicelular solo visible al microscopio”. Desde un punto de vista más biológico y menos lingüístico, estos seres son entes individuales unicelulares que presentan una estructura biológica elemental (en contraste con la pluricelularidad y formación tisular que caracteriza a animales y plantas).

Por ello, todos estaremos de acuerdo ante la afirmación de que todas las bacterias son microbios. Pero ojo, la cosa se pone interesante al tener en cuenta que, efectivamente, no todos los microbios caen dentro del dominio bacteriano. Así pues, comencemos con las diferencias entre microbio y bacteria.

1. Todas las bacterias son microbios, pero no todos los microbios son bacterias

El mundo de los microbios se encuentra claramente compartimentalizado, pues como hemos dicho, se trata de una agrupación heterogénea de seres vivos (o no vivos, como veremos a continuación) que poco tienen que ver entre ellos más allá de un sistema de organización básico y una estructura microscópica.

En este “cajón de sastre”, es decir, dentro de los microbios, encontramos a los virus, bacterias y arqueas, protozoos, algas microscópicas y hongos microscópicos. Como podemos observar, se encuentran englobados en este término tanto organismos procariotas (su célula presenta el ADN libre en el citoplasma, es decir, no existe una envoltura nuclear) como eucariotas (que tienen su material hereditario envuelto en un núcleo celular). Desde luego, estamos ante un grupo con una gran diversidad fisiológica.

Cuando nos sumergimos en el mundo de las bacterias (recordemos que están incluidas en los microbios) la cosa se complica considerablemente, pues aquí sí que estamos ante una agrupación taxonómica que tiene que clasificar a estos seres vivos microscópicos mediante una historia evolutiva. Por ello, en primer lugar, se diferencia de forma clara a los dominios “bacteria” y “arquea”, pues a pesar de ser ambos microorganismos que comparten ciertas características, presentan suficientes diferencias a nivel bioquímico y genético como para considerar su escisión.

Así pues, dentro de las bacterias podemos encontrar tantos criterios de clasificación como variedad de microorganismos en el entorno. Estas divisiones pueden ser según su forma (cocos, bacilos y espirilos), metabolismo (autótrofo, heterótrofo, fotótrofo, quimiotrofo y organotrofo), tipos nutricionales, pared celular y su capacidad de tinción (GRAM positivos y GRAM negativos) o su posible potencialidad de generar perjuicio en el hospedador que habitan (patógenos o no patógenos), entre otras muchas divisiones.

Desde luego, todo este conglomerado terminológico deja claro un concepto: por mucho que los microbios engloben a más tipos de organismos, está claro que la división terminológica de las bacterias debe ser más exacta, pues sí que existe un interés taxonómico y filogenético de clasificación en este nivel.

Morfologia microbio

2. Las bacterias tienen una morfología muy marcada

Por muy simples que se consideren en cuanto a estructura, si comenzamos a explicar la morfología de todos los microorganismos es posible que no terminemos nunca. Por ello, para ejemplificar las diferencias entre microbio y bacteria es mejor que describamos los rasgos generales de la última agrupación y la comparemos con el resto. Así pues, algunas características morfológicas típicas de bacterias son las siguientes:

  • Son organismos unicelulares sin un núcleo propiamente delimitado.
  • Tienen un único cromosoma circular localizado en una región del citoplasma llamada nucleoide.
  • Presentan reproducción asexual por fisión binaria.
  • Tienen una pared celular protectora por encima de la membrana plasmática (salvo excepciones).

Solo con estos cuatro puntos nos hacemos una idea de la clara diferenciación de las bacterias con el resto de microbios, pues por ejemplo, los virus carecen de maquinaria para autorreplicarse a sí mismos (no pueden realizar una reproducción asexual), y por ello requieren de un hospedador que les permita diseminarse. Por otro lado, los protozoos son seres unicelulares Protistas, es decir, microorganismos eucariontes con una membrana nuclear delimitada que diferencia al núcleo del resto de la célula, a diferencia de las bacterias y arqueas.

Solo nos hacen falta un par de ejemplos para darnos cuenta de que las bacterias son completamente diferentes al resto de microbios. Ya sea por presentar una organización biológica avanzada (comparado con los virus) o una estructura ancestral (comparado con hongos y protozoos), se puede ver que poco tienen en común estos grupos más allá de su pequeño tamaño.

Una última apreciación de gran interés es recordar a todos los lectores que no todos los microbios se consideran seres vivos por muchas comunidades científicas, por impactante que suene. Este es el caso excepcional de los virus, ya que estos carecen de una estructura celular, es decir, el nivel de organización más básico que otorga vida a los distintos seres del planeta. Estas pequeñas moléculas compuestas por una cápside de origen proteico e información genética vagan por el medio en búsqueda de células que secuestrar para replicarse a sí mismas, pues carecen de la funcionalidad y autonomía del resto de seres vivientes. Aunque sigue habiendo controversia, los virus no son seres vivos a ojos de la biología.

Bacteria estructura

3. La diversidad de microbios es mayor

Al hablar de distintas agrupaciones, es normal que la diversidad de especies y de biomasa acumulada en la tierra sea diferente según el orden o taxón en el que nos estemos fijando. Pongamos algunos ejemplos:

  • Estudios recientes estiman que existen alrededor de un billón de especies procariotas (bacterias y arqueas) en el planeta Tierra.
  • Esto se traduce en una cantidad de 70 millones de toneladas de biomasa, es decir, el 15 % de la biomasa terrestre.
  • Por otro lado, calcular la cantidad de especies de virus existentes es imposible, pues son la entidad biológica más extendida en todo el planeta.
  • A pesar de ello, los virus solo suponen 0,2 millones de toneladas de biomasa planetaria.
  • Cuando vamos aumentando en complejidad morfológica los números bajan, pues se han encontrado 30.000 especies de protozoos.

Esto no implica que unos microorganismos sean más importantes que otros desde un punto de vista ético y moral, pero desde luego, sin las bacterias, la vida tal y como la conocemos, no sería posible. A pesar de esta apreciación, los virus, protozoos y hongos microscópicos también juegan un papel esencial en los mecanismos evolutivos de los seres vivos, pues al infectar a otros animales, promueven en estos una carrera armamentística evolutiva y la supervivencia de los más fuertes en el entorno natural, lo que genera una selección genética a largo plazo.

Por ello, podemos asegurar que todos los microbios, por minúsculos que sean, juegan un papel esencial en la vida tal y como la conocemos hoy en día. Si ponemos un ejemplo práctico, un virus sería del tamaño de una pelota de tenis, una bacteria de media cancha y una célula eucariota como un estadio entero. A pesar de estas diferencias en morfología y biomasa, todos los seres que no podemos ver son piezas vitales para el funcionamiento de los ecosistemas y de nosotros mismos, tanto como entes individuales como especie.

Conclusiones

Como hemos podido ver, las diferencias entre microbio y bacteria no se reducen únicamente a una escala de tamaño. Por mucho que las bacterias se encuentren incluidas dentro de los microorganismos o microbios, presentan muchas diferencias con el resto de formadores de este grupo heterogéneo, entre las que se encuentran sus grupos, morfología, diversidad de especies y aporte de biomasa, entre otras muchas cuestiones.

Por todas estas razones, una idea ha de quedar clara al finalizar esta lectura: todas las bacterias son microbios, pero no todos los microbios se encuentran dentro del grupo de las bacterias. A pesar de ello, la importancia de cada microorganismo o ente superior en los ecosistemas y en el funcionamiento de la Tierra está más que documentada.

Referencias bibliográficas

  • ¿Qué son los microbios? AMC.edu.mx, revistaciencia. Recogido a 15 de septiembre en https://www.amc.edu.mx/revistaciencia/images/revista/68_2/PDF/QueSonMicrobios.pdf
  • Atlas, R. M., & Bartha, R. (2002). Ecología microbiana y microbiología ambiental. Pearson-Addison Wesley.
  • Bacterias, National Human Genome Research Institute. Recogido a día 15 de septiembre en https://www.genome.gov/es/genetics-glossary/Bacteria
  • Iglesias, M. T. (2008). Estudio del carbono de la biomasa microbiana en suelos alterados. Lazaroa, 29, 117.
  • Pírez, M., & Mota, M. (2008). Morfología y estructura bacteriana. Temas de bacteriología y virología médica, 2, 23-42.

Graduado en biología en el año 2018 (Universidad de Alcalá de Henares) y en un máster de zoología en el 2019 (Universidad complutense). Samuel sintió predilección desde el inicio de su formación profesional por la parasitología, enfermedades transmitidas por animales, bacterias y otros microorganismos patógenos y genética. Por ello, en cuanto terminó el ciclo estudiantil, decidió dedicarse a la divulgación de materia epidemiológica como forma primaria de vida. Desde entonces, y con más de 100 artículos redactados en distintos portales, participa en diversos proyectos divulgativos con el fin de dar a conocer enfermedades y el funcionamiento general del cuerpo humano.