Los 10 métodos anticonceptivos más efectivos (y seguros)

Existen muchos métodos para evitar un embarazo indeseado y cada uno tiene sus características. Veamos las diferencias entre ellos.
Métodos anticonceptivos

Si bien la anticoncepción existe desde tiempos inmemoriales, el boom de los anticonceptivos no surgió hasta la segunda mitad del siglo XX gracias al desarrollo técnico y la difusión de métodos eficaces. Con ello, aparecieron las primeras píldoras anticonceptivas, el preservativo se hizo más accesible y se generalizó el uso del dispositivo intrauterino.

A día de hoy, las personas cuentan con amplio abanico de opciones en lo que hace referencia a tener cuidado de su salud sexual y reproductiva. Existen muchos métodos anticonceptivos y cada uno se adapta a las distintas maneras de vivir y experimentar el sexo. Pero para que eso pase, es fundamental que las personas estén bien informadas.

Todo el mundo merece disfrutar del sexo de una manera plena y para eso es vital no tenerse que preocupar por una de sus consecuencias: el embarazo. Por este motivo, el artículo de hoy pretende exponer y describir las características de los anticonceptivos más efectivos.

¿Qué métodos anticonceptivos son más eficaces?

Veamos las características de los 10 métodos anticonceptivos más conocidos y qué diferencias existen entre ellos. Como veremos, no todos son igual de efectivos ni nos protegen de las enfermedades de transmisión sexual.

1. El preservativo masculino

Más conocido cómo condón, es uno de los métodos anticonceptivos más populares y no es de extrañar: es una forma efectiva y económica de prevenir embarazos no deseados y además protege de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

Los preservativos generalmente están fabricados de látex, aunque también existen los de poliuretano o nitrilo. Estos últimos son una alternativa para aquellas personas alérgicas al látex y suelen brindar de unas mejores sensaciones porque son más finos.

Se colocan cuando el pene está erecto y es importante que se usen durante todo el transcurso de la relación sexual. Una de las principales ventajas es que son muy accesibles y que se pueden usar a libre demanda.

Por ello, es ideal para aquellas personas que no tienen pareja estable o para aquellas que tienen más de una pareja sexual. Sin embargo, se recomienda siempre verificar que no estén caducados ya que de lo contrario podrían romperse durante el sexo.

2. El preservativo femenino

También llamado preservativo interno, se trata de otro método de barrera que no solo evita el embarazo, si no que también previene de las ITS. Es una delgada funda de látex sintético con un anillo en cada extremo y se coloca antes de mantener relaciones sexuales.

El extremo cerrado se inserta en la vagina cerca del cérvix mientras que el extremo abierto debe sobresalir por fuera. Para un correcto uso, se debe asegurar que no esté volteado y que el anillo cerrado cubra bien el cérvix. Además, se puede colocar hasta ocho horas antes del coito.

Al igual que el masculino, sólo puede usarse una vez y es una buena opción para aquellas personas alérgicas al látex. Además, ¿sabías que el preservativo interno también puede usarse para el sexo anal?

Aviso para navegantes: si bien los preservativos no solo previenen los embarazos sino que también las ITS, los métodos que expondremos a continuación solo evitan el embarazo. Por esta razón, son métodos que se recomiendan para aquellas personas que tienen solo una pareja sexual estable y ambas son conocedoras de su estado de salud. De lo contrario, se recomienda el uso del preservativo.

3. Las píldoras anticonceptivas

Son un tipo de anticonceptivo hormonal en formato de pastilla que deben tomarse a diario. Contienen una combinación de estrógeno y progestina y evitan que los ovarios liberen un óvulo. A su vez, también provocan cambios en el moco cervical y en el endometrio (membrana que recubre el útero) dificultando así que los espermatozoides se unan al óvulo.

Existen diferentes tipos de píldoras anticonceptivas en el mercado, las cuales difieren en las dosis hormonales con la finalidad de adaptarse a las necesidades de cada mujer. Por ejemplo, existe la “mini-píldora”, que solo contiene progestina que está indicada para aquellas mujeres a las que los estrógenos les causan muchos efectos secundarios.

Si se toma de manera correcta (todos los días a la misma hora), su efectividad es de más del 99% y algunas pueden tener efectos positivos sobre el dolor menstrual y el acné. No obstante, es un método que puede causar alteraciones en el estado de ánimo, dolores de cabeza y retención de líquidos entre otros. Por ello, es clave tomarlas bajo la supervisión de un médico.

Píldora anticonceptiva

4. El Sistema Intrauterino - SIU

Es un pequeño dispositivo de plástico con hormonas que se implanta en la matriz, por lo que se requiere de un sanitario para que haga su inserción. Es un método de duración prolongada que va liberando progestina de manera continuada. Esto hace que el moco del cérvix sea más espeso, dificultando que el esperma fertilice un óvulo. También actúa inhibiendo parcialmente la ovulación.

Es uno de los métodos anticonceptivos más efectivos ya que evita los embarazos en un 99% de los casos. La principal ventaja es que puede permanecer en el interior de la matriz durante 5 años. Además, es reversible y no compromete la fertilidad una vez ya no se usa.

La menstruación se puede hacer menos abundante y menos dolorosa y los efectos secundarios pueden ser menores respecto los métodos hormonales con estrógenos. Los contras es que algunas mujeres pueden experimentar molestias y hay un pequeño riesgo de infección.

5. El Dispositivo Intrauterino - DIU

Al igual que su hermano SIU, es pequeño y con forma de T pero este va recubierto por un fino alambre de cobre. Se inserta dentro del útero y en lugar de liberar hormonas, libera pequeños iones de cobre. Estos iones “inmovilizan” los espermatozoides, por lo que se les hace más difícil moverse dentro de la matriz. Al no contener hormonas, los ovarios siguen generando un óvulo cada mes.

Una vez colocado dentro de la matriz, puede permanecer implantado durante 10 años, y una vez la usuaria decide extraerlo, la fertilidad regresa a los niveles previos. Su efectividad es del 99% y es una buena alternativa para aquellas a las que los estrógenos no les sientan bien. También puede ser usado como un método de emergencia si se coloca pocos días después de haber mantenido relaciones sexuales sin proteción.

Uno de los contras es que puede producir cólicos o sangrados irregulares y como el SIU, existe un pequeño riesgo de infección durante su colocación o extracción.

6. El anillo anticonceptivo

Es un anillo de plástico flexible que una vez colocado en la vagina, libera lentamente progestina y estrógeno para impedir la ovulación. Del mismo modo que otros métodos hormonales, también hace que el moco cervical sea más espeso y así evitar que el esperma pueda “nadar” libremente.

Es muy cómodo de usar y es la misma usuaria quien se lo coloca (se inserta como un tampón). El anillo se debe insertar el primer día del ciclo menstrual y debe permanecer en la vagina durante tres semanas. Pasado este periodo, la usuaria se lo retira, hace una semana de descanso y lo reemplaza por uno de nuevo. Tiene una efectividad del 99%.

Un inconveniente es que se debe estar pendiente del número de semanas desde su colocación. También puede producir molestias en la vagina y causar los desajustes hormonales de los otros métodos basados en hormonas.

Anillo anticonceptivo

7. El parche hormonal

Es un método muy similar al anillo pero su aplicación aún es más fácil: se pone como se haría con un apósito. Colocado en el abdomen, nalgas, brazo o espalda; este va liberando hormonas que entran a la circulación a través de la piel e impiden la ovulación.

Se debe utilizar un parche nuevo cada semana y descansar a la cuarta, para después repetir de nuevo el proceso. Es altamente efectivo y no requiere atención diaria. Los inconvenientes son que puede causar algo de comezón y enrojecimiento en el sitio de aplicación, puede producir dolor de cabeza y alteraciones menstruales y del estado anímico.

8. El implante anticonceptivo

Con una eficacia del 99%, es un método hormonal de larga permanencia (dura de 3 a 5 años). Se trata de un pequeño bastón de silicona que un profesional médico coloca bajo la piel. El implante libera constantemente pequeñas cantidades de progestina hacia la circulación, hormona evita que tus ovarios liberen óvulos.

Es muy adecuado para aquellas mujeres que desean una opción de larga duración pero quieren evitar un régimen diario. En el momento que la persona quiera interrumpir este método, le bastará con acudir a un centro de salud para que un profesional extraiga el implante. Además, puede ser una buena alternativa para aquellas personas que no toleren bien los estrógenos, aunque también puede acarrear cambios en la menstruación y en el humor.

9. La inyección anticonceptiva

Se trata de una inyección de progestina y/o estrógeno, y de la misma manera que lo hacen los otros métodos hormonales, provoca que el cuerpo deje de ovular. El método consiste en recibir una inyección cada mes o cada tres meses.

Es ideal para las personas despistadas, tiene una efectividad del 94% y puede ayudar a disminuir las menstruaciones abundantes. No obstante, se debe tener en cuenta que el efecto de la inyección no se puede revertir, lo que significa que en caso de padecer algún efecto indeseado este no se podrá detener.

Es útil saber que una vez se suspende este método, los niveles de fertilidad pueden tardar un año en normalizarse. Finalmente, se ha visto que uso prolongado a lo largo de los años puede producir pérdida de densidad ósea.

10. El diafragma

Y para acabar, hablaremos un método de barrera que puede ser una alternativa de los métodos hormonales. El diafragma es una pequeña pieza de silicona o goma que la propia mujer coloca dentro de la vagina. La intención de este método es crear una barrera física entre los espermatozoides y la entrada de la matriz.

Se coloca antes del coito y para que su efectividad sea del 88% es clave que se use conjuntamente con un espermicida (un producto que afecta a la movilidad de los espermatozoides). Otra cosa a tener en cuenta es que, después de tener sexo, se debe mantener puesto como mínimo unas 6 horas. Asimismo, es importante que no esté más de 24 horas insertado la vagina ya que existe el riesgo de choque tóxico (una infección rara pero grave).

Otra desventaja es que su uso requiere de cierta práctica y que no siempre es adecuado para mujeres que han tenido hijos. Antes de empezar a usarlo, es importante dejarse aconsejar por el ginecólogo y así poder encontrar el tamaño de diafragma que más se adapte a cada cuerpo.

Referencias bibliográficas

  • U.S. Food and Drug Administration. (2011) “Guía de Métodos Anticonceptivos”. FDA.
  • National Institute of Child Health and Human Development (2019) “Cuáles son los diferentes tipos de anticonceptivos?”. NIH.
  • Mayo Clinic. (2020) “Opciones de métodos anticonceptivos: aspectos para considerar”.
Anna Surroca Gibert

Anna Surroca Gibert

Microbióloga y comunicadora científica

Anna Surroca (Granollers, 1996) es graduada en Microbiología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente es estudiante del Máster en Comunicación Especializada con mención en Comunicación Científica por la Universidad de Barcelona. Apasionada por la sexualidad humana y el fotoperiodismo, ha encontrado en el mundo de la comunicación su verdadera vocación. Actualmente es redactora en Médicoplus, AZ Salud y Estilo Next.