Tálamo (región cerebral): anatomía, estructura y funciones

Analizamos el funcionamiento de esta compleja estructura del cerebro.
Tálamo

El sistema nervioso central (SNC) es de lo más complejo, a tal punto que aún hay muchos misterios que con el paso de los tiempo se van descubriendo y reescribe todo lo que sabíamos de él. Aunque es normal, gracias a él somos lo que somos hoy en día.

Lenguaje, memoria o aprendizaje, sucesos que ocurren en nuestro día a día ocurren aquí. Pero también tiene el objetivo de mantener el control de que el resto de órganos funcionen correctamente. Es por ello que posiblemente sea el sistema más importante para el mantenimiento de la vida.

Uno de los órganos que componen el SNC es el cerebro, que se divide en muchas regiones. Si hablamos de cual puede tener una gran relevancia en funciones, seguramente al mencionar el tálamo no nos equivoquemos. Del griego thalamos, que significa cámara interna, indica su lugar privilegiado en el órganos, ya que se sitúa en el centro de este, lo que le permite comunicarse con todas las regiones.

Anatomía del tálamo

El tálamo se trata de dos estructuras ovaladas y simétricas, compuesta por sustancia gris, es decir, cuerpos de neuronas. Estos núcleos no están del todo separados, ya que están unidos por la adhesión intertalámica, que permite la comunicación entre ellos.

Por su parte, el tálamo forma parte del diencéfalo, concretamente ocupa el 80% de esta región, junto con el hipotálamo y otros núcleos. Se trata de la parte inferior de la corteza cerebral y que está por encima del tronco encefálico. Por su posición, es perfecto para actuar como estación de relevo de impulsos nerviosos antes de llegar al encéfalo.

Tálamo y cerebro

Estructura del tálamo

Existen muchos criterios para dividir esta región en diferentes núcleos, ya sea por su posición anatómica, por sus funciones que llevan a cabo o por su perspectiva evolutiva. Muy difícil de tener un consenso para el cual es mejor forma de separar los cuerpos de neuronas, ya que se han encontrado cerca de 50 núcleos distintos, por lo que haré mención por su posición anatomofuncional:

  • Grupo nuclear anterior: conecta con el hipotálamo y el sistema límbico. Está implicado en las emociones, regulación del estado de alarma y memoria.
  • Núcleo dorsomedial: conecta con la corteza cerebral, el sistema límbico y los ganglios basales. Actúa sobre las emociones, aprendizaje, memoria, el grado de conciencia y la cognición.
  • Grupo nuclear lateral: se comunica con el tubérculo cuadrigémino superior, sistema límbico y la corteza cerebral. Participa en la expresión de las emociones y en la integración sensitiva.
  • Grupo nuclear posterior: conecta el cerebelo y la corteza cerebral. Implicado en las funciones motoras y la información sensitiva.
  • Núcleos de la línea media: se comunica con el cerebelo, los ganglios basales y la corteza cerebral. Actúa sobre el dolor, la función motora, sensitiva y el despertar.
  • Núcleos intralaminares: Forma una fina lámina cerca del tercer ventrículo. Se presume que participa en la memoria y la olfacción.
  • Núcleos reticulares: rodean la parte lateral del tálamo. Su función es integrar y controlar a los demás núcleos de la región.

Como se puede observar, esta región conecta con muchas otras zonas del cerebro y participa en muchas funciones. No es casualidad que su posición en este órgano sea concretamente el centro.

Las neuronas del tálamo

Aunque el tálamo como hemos visto antes, está formado por distintos grupos nucleares que está implicado en diferentes funciones y se comunican con diferentes regiones, pero todas ellas se tratan de neuronas y células gliales. Si miramos desde un punto de vista funcional, podemos distinguir entre dos tipos de neuronas:

  • Neuronas de proyección: Son las neuronas encargadas de transmitir la información para fuera del tálamo y representa el 75% de este.

  • Interneuronas locales: Son las encargadas de que la información recibida sea procesada y transmitida a las neuronas de proyección. Las interneuronas solo están conectadas con otras que estén implicadas en el mismo proceso. Representa solo el 25% restante.

Funciones que desempeña

Inicialmente, al tálamo se le había asignado una función de simple punto de relevo de las señales nerviosas que llegan de otras partes y las transmite hacia la corteza cerebral. Esa visión tradicional ya no es válida, ya que se ha observado que el tálamo participa activamente en muchos procesos, prueba de ello es que no sólo envía información a la corteza, sino que recibe también. Ahora veremos algunas de sus funciones.

1. Sentidos

Una de las funciones más estudiadas y detalladas del tálamo es posiblemente su papel en la transmisión de los sentidos. Salvo el olfativo, que va directamente a la corteza temporal, los demás pasan por el tálamo.

Aunque en un principio se pensaba que el tálamo simplemente era un punto de paso de las señales sensitivas, en realidad hace mucho más y realiza una integración y “filtrado” de esta información. En otras palabras, prioriza la información que en ese momento interesa. Un ejemplo es cuando escuchas tu música favorita, se focaliza en el sentido auditivo, y el resto de sentidos pasan a un segundo plano, por lo que nos relajamos.

2. Dolor

La sensación de dolor percibidas por los nociceptores (neuronas sensoriales) es enviada al SNC pasando por varias estaciones, donde una de ellas es el tálamo. Además de procesar la información recibida, también modula la intensidad del dolor. Esto es visible en el síndrome talámico, que ocurre cuando se daña el tálamo, produciendo ataques espontáneos de dolor y de gran intensidad.

3. Ciclo de vigilia-sueño

El periodo de sueño es otro importante fenómeno en el que participan multitud de regiones del cerebro, entre la que se incluye el tálamo. Concretamente tiene un papel en instaurar la fase NREM o sueño profundo. En el insomnio grave familiar, una enfermedad priónica (es decir, que la origina un prión), que provoca que es imposible iniciar la fase NREM, junto con dificultades en la fase REM, donde la región más afectada se trata del tálamo. Por este motivo, se empezó a observar esta región como actúa en la conciliación del sueño lento.

4. Centro de atención

El tálamo gracias a la multitud de conexiones que presenta y la información que recibe, participa de manera activa en donde centrar la atención. En resumidas cuentas, como pasa con los sentidos, puede priorizar la información sensorial que vea clave para llegar al objetivo y minimizar las demás que podría actuar como distracción, así como dirigir qué regiones de la corteza se activan y quienes no, todo con la finalidad de cumplir el cometido que tenga propuesto el ser.

Poniendo un ejemplo drástico, en el caso de una explosión a lo lejos, nuestra atención se verá enfocada al estruendo que ha ocurrido (prioriza el sentido auditivo y visual), y posiblemente al entender la situación, buscaremos un lugar a donde esconderse o alejarse del punto que consideramos peligroso en ese momento (mecanismo de locomoción).

5. Memoria

No es de extrañar que con la información que llega al tálamo, este no estuviera implicado de alguna forma en ella. Se ha visto que daños en esta región, genera problemas para retener la memoria a largo plazo y de desorganización temporal de los hechos. Pero es un campo que se sigue estudiando cómo participa esta región.

6. Lenguaje

El lenguaje es un proceso complejo que ocurre en el cerebro, participando gran número de regiones (como el área de Broca o de Wernicke), de las cuales no podría faltar el tálamo. Existe fuertes evidencias de que esta área se implica en los aspectos motores del habla (ritmos respiratorios por ejemplo), en el pensamiento simbólico y en el propio uso de las palabras (codificación y descodificación).

7. Emociones

Aunque principalmente actúa en ese fenómeno el hipotálamo y la amígdala, estas envían su información al tálamo, que a su vez lo transfiere al lóbulo prefrontal, por lo que está implicado en la integración de la información emocional.

Conclusión

Por su posición privilegiada y formando parte del diencéfalo, el tálamo es el centro por donde pasa casi toda la información que recibe el cerebro.

En un principio se pensaba que simplemente actuaba amplificando la señal, como si se tratara de una estación de relevo, pero con el tiempo se ha ido expandiendo la idea de que interactúa y participa en cómo se transmite esta señal.

Es lógico que participe en muchos fenómenos que ocurren en el cerebro, como es la memoria, la codificación de los sentidos o el sueño, por la cantidad de información que pasa por él. El tálamo se podría llegar a decir que es el “centro del cerebro”.

Referencias bibliográficas

María Trujillo

María Trujillo

Comunicóloga

María nació en Bogotá en 1988. Es Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Santo Tomás y estudió un Máster en Comunicación en la Universidad Autónoma de Coahuila (México). Está especializado en periodismo en el ámbito médico y científico. Empezó su carrera como locutora en radios locales colombiana, extendiendo su carrera profesional radiofónica en México mediante diferentes colaboraciones, incluídos en trabajos de producción. Actualmente es colaboradora de AZSalud.com.