Las 3 diferencias entre médico general e internista

Tanto el médico general como el internista son figuras esenciales para el bienestar de la población, pero sus terrenos de actuación y enfoques son distintos. Aquí exploramos las diferencias esenciales entre ambos profesionales.
Diferencias médico general internista

La enfermedad, definida como una alteración más o menos grave de la salud, es un concepto tan esencial como la vida misma. No podemos concebir nuestra propia existencia sin la patología, pues esta permite englobar nuestro recorrido vital en un terreno finito y cuantificable.

Este concepto tan básico encierra un mundo mucho más interesante de lo que se podría esperar. Por ejemplo, en el año 2013 se calculó que solo un 5 % de la población mundial no presentaba ningún estado de salud alterado, y que la proporción de años perdidos por patologías se situaba en un 31 %. Debemos aceptarlo: por mucho que la esperanza de vida incremente con el tiempo en países de ingresos altos, el ser humano no es invencible.

Es por esta razón que la figura del médico en la sociedad es uno de los pilares esenciales que nos permite realizar nuestras actividades no solo como individuos, sino también como especie. ¿Os imagináis que la esperanza de vida se situase en los 30 años, como en el paleolítico? La sabiduría, conocimiento y experiencia adquiridos por los individuos más ancianos nunca podría ponerse en práctica.

Lejos de terrenos tan filosóficos y desde un punto de vista práctico, la medicina ha de abarcar tanto procesos generales como un catarro hasta aquella enfermedad que afecta al 0,0001 % de la población. Aquí entran dos términos relacionados pero diferentes que vamos a exponer hoy. Continúa leyendo si quieres saber las 3 diferencias entre médico general e internista, dos figuras esenciales y complementarias para la salud de la población.

¿En qué se diferencian un médico general y uno internista?

Es difícil hacerse una idea acerca de la importancia del profesional sanitario si no contextualizamos esta figura al abrigo de ciertos datos numéricos. Portales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o el banco mundial de datos nos otorgan algunas cifras de sumo interés:

  • En el año 2006 existían un total de 59 millones de trabajadores sanitarios.
  • En el 2019 esta misma organización aseguró que se requerían de 18 millones de profesionales más para alcanzar la sanidad universal en el año 2030.
  • El banco mundial de datos recoge que en 2017 existían, en todo el mundo, 1,5 médicos por cada 100.000 habitantes.
  • En una temática similar, se calcula que hay 2,7 camas hospitalarias por cada 100.000 habitantes.

Debemos tener en cuenta que estamos ante cifras globales, y que por desgracia, la desigualdad reina en nuestro planeta. En países como Afganistán hay 0,3 médicos por cada 100.000 habitantes, mientras que en Alemania esta cifra asciende astronómicamente a 4,2. Desde luego, todos estos datos ponen en perspectiva la importancia de los profesionales sanitarios en todo el mundo y la desigualdad en las infraestructuras según países.

El número de patologías que pueden afectar al ser humano es inabarcable, pues se estima que únicamente dentro del grupo de las enfermedades raras hay 7.000 diferentes. Podemos intuir que estamos ante una cifra dentro de los millones, y por ello, no es coincidencia que existan más de 50 tipos de médicos solo en el ámbito clínico (sin tener en cuenta a cirujanos, por ejemplo). Una de las divisiones más grandes realizadas en esta profesión es si el médico en cuestión es “general” o “internista”. Ahora sí, te presentamos las diferencias entre estos dos términos.

Médicos

1. El médico general trata patologías comunes; el internista, más específicas

Según la Universidad Nacional Autónoma de México, un médico general se define de la siguiente forma: “es el profesional de la medicina que cuenta con los conocimientos y las destrezas necesarias para diagnosticar y resolver con tratamiento médico y con procedimientos sencillos la mayoría de los padecimientos que el ser humano sufre durante su vida.”

Así pues, podemos afirmar que un médico general es aquél al que cualquier paciente acude en primera instancia cuando siente que algo no va bien. Quizá el término de medicina general no nos suene tanto, pero seguro que todos los lectores acudís de forma relativamente asidua al médico de cabecera, ¿verdad? Este tipo de profesionales atienden al paciente de manera integral y personalizada, teniendo en cuenta, además de su propia fisiología y desajustes, su entorno tanto social como sanitario. Desde un punto de vista que quizá peque un poco de romántico, el médico general se encarga de preservar la salud de la comunidad de la que forma parte.

Por otra parte, el médico internista es aquél que brilla cuando la patología del paciente se complica. Los médicos generales y otros especialistas acuden a él cuando la enfermedad es de difícil diagnóstico y requiere de una visión más “interdisciplinar”. Este profesional guía al enfermo por el complejo sistema hospitalario, dirigiéndolo hacia los especialistas que más se adecúen para la identificación de sus distintas presentaciones clínicas. Podríamos decir que el internista enseña las “distintas piezas del puzzle” a los especialistas pertinentes, y con su información, es capaz de generar la imagen completa de la patología del paciente.

2. El médico general se centra en la comunidad; el internista, en el individuo

La Federación Argentina de Medicina General (FAMG) nos muestra algunas de las funciones a realizar por parte de un médico general:

  • Aplicar las estrategias para el primer nivel de atención de salud.
  • Participar en acciones de promoción de salud y prevención (por ejemplo, campañas de vacunación).
  • Realizar la historia clínica tanto individual como familiar.
  • Indicar la internación del paciente o su traslado a un centro hospitalario.
  • Continuar con el seguimiento y tratamiento del paciente internado.
  • Realizar un diagnóstico de situación basado en un enfoque crítico de riesgo, teniendo en cuenta los factores demográficos, sanitarios, socio-culturales...etc.

Como podemos ver, el médico general enfoca a la patología del paciente desde un punto de vista muy amplio, pues no solo se tiene en cuenta su condición individual: también se factorizan sus antecedentes familiares, su condición socioeconómica,el lugar en el que vive y otros muchos más factores relacionados con la población vinculada a ese centro de salud concreto.

Por ejemplo, un médico general puede sospechar que un paciente tenga cáncer de pulmón si acude al centro con toses violentas y continuas si ha observado que es una tendencia general en los hombres adultos en su lugar de actuación (quizá, por ejemplo, a que haya una explotación minera cercana).

Por otra parte y como ya hemos dicho con anterioridad, la función del internista es dar respuesta a la situación de un paciente complejo, ya sea porque presente muchas patologías o por la dificultad de su diagnóstico.

Por ejemplo, si una persona presenta cansancio, dolor de cabeza, tos y erupciones cutáneas, ¿a dónde acude? ¿al dermatólogo? ¿al infectólogo? ¿al neurólogo? ¿al endocrinólogo? La respuesta es simple: este paciente es redirigido a un médico interno, el cual le guiará a todos estos especialistas para que construyan una imagen común de su situación clínica. Por así decirlo, el internista integra las patologías del paciente y lo concibe como un “todo” interconectado.

Así pues, y como resumen de este punto, otra de las 3 diferencias entre médico general e internista es que el primero concibe el entorno poblacional del paciente y su historia vital y el segundo se centra en el diagnóstico con el apoyo de especialistas.

Médico internista

3. El médico general trabaja en centros de salud; el internista, en hospitales

Como ya hemos dicho con anterioridad, el médico general se corresponde con los términos de “familia” o de “cabecera” de toda la vida. Aunque esta diferencia pueda radicar en una idea un poco reduccionista, podemos decir que el médico general se encarga de todo lo pertinente al centro de salud y el internista se ocupa del paciente desde que entra hasta que sale del hospital.

Esto no es del todo así, pues un médico general también sigue el estado del paciente cuando está internado o en urgencias, por ejemplo, pero desde luego el ambiente hospitalario es terreno del internista, desde la consulta externa hasta todas las áreas de especialización.

Conclusiones

Tal y como hemos recogido en estas líneas, las 3 diferencias entre médico general e internista se pueden resumir en las siguientes: uno es la primera línea de atención sanitaria, conoce a la población a la que trata y su lugar de actuación es el centro de salud. El otro está especializado en integrar distintos conocimientos para llegar a un resultado fehaciente, concibe al individuo como un todo biológico y su lugar de actuación es el hospital.

A pesar de las diferencias brindadas, ambos especialistas son esenciales para la salud adecuada tanto a nivel individual como poblacional. Al fin y al cabo, estamos ante dos caras de la misma moneda, pues lo que siempre se busca es el diagnóstico, tratamiento, mejora y bienestar del paciente tanto a corto como a largo plazo.

Referencias bibliográficas

  • ¿Qué es un médico general? FAMG. Recogido a 27 de septiembre en http://www.famg.org.ar/index.php/institucional/famg/que-es-un-medico-general
  • Cifras numéricas: Banco Mundial de Datos. Recogido a 27 de septiembre en https://datos.bancomundial.org/indicator/SH.MED.PHYS.ZS?name_desc=false
  • Diferencia entre medicina general y medicina interna, clínica MEDICAM. Recogido a 27 de septiembre en http://www.medicam.es/blog/diferencia-medicina-general-medicina-interna/
  • EL PAPEL DE LA MEDICINA GENERAL EN EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD, UNAM. Recogido a 27 de septiembre en http://www.facmed.unam.mx/eventos/seam2k1/2001/ponencia_may_2k1.htm#:~:text=El%20m%C3%A9dico%20general%20es%20el,la%20vejez%2C%20con%20acciones%20frecuentemente

Graduado en biología en el año 2018 (Universidad de Alcalá de Henares) y en un máster de zoología en el 2019 (Universidad complutense). Samuel sintió predilección desde el inicio de su formación profesional por la parasitología, enfermedades transmitidas por animales, bacterias y otros microorganismos patógenos y genética. Por ello, en cuanto terminó el ciclo estudiantil, decidió dedicarse a la divulgación de materia epidemiológica como forma primaria de vida. Desde entonces, y con más de 100 artículos redactados en distintos portales, participa en diversos proyectos divulgativos con el fin de dar a conocer enfermedades y el funcionamiento general del cuerpo humano.