Giro cingulado: características y funciones

El giro cingulado es una región del cerebro que, además de estar involucrada en el desarrollo de emociones y la memoria, guarda muchos secretos interesantes.
Giro cingulado

El giro cingulado, desde un punto de vista fisiológico, se define como una circunvolución en el área media del cerebro que cumple funciones determinantes en la actividad del sistema límbico. Por ello, se encuentra involucrado en la formación de emociones, toma de decisiones, aprendizaje, memoria y otras características humanas.

Si observamos este tipo de estructuras con una visión más evolutiva, se abren una serie de frentes apasionantes: el giro cingulado (y en general el sistema límbico) se ha asociado siempre a respuestas emocionales únicas del ser humano. ¿Es esto verdaderamente así? ¿Somos los únicos animales de la tierra capaces de sentir emociones complejas?

Si quieres saber más acerca de la naturaleza de estructuras como el giro cingulado y de cómo condicionan las interacciones humanas, te animamos a continuar leyendo.

¿Qué es el giro cingulado?

El término que hoy nos atañe proviene de la composición Gyrus cinguli en latín, que se traduce como giro, vuelta o circunvolución con aspecto de cinturón. Desde un punto de vista fisiológico, estamos ante una “corteza” que envuelve al cuerpo calloso, el haz de fibras nerviosas más extenso en el cerebro humano, el cual sirve como puente de comunicación entre los dos hemisferios.

El giro cingulado encierra más secretos de lo que en un principio podría imaginarse, debido a que presenta diversas secciones que atienden a criterios diferenciales de naturaleza citoarquitectónica, conectividad y funcionalidad. Te las presentamos a continuación.

El córtex cingulado posterior está ampliamente interconectado con áreas cerebrales involucradas tanto en el aprendizaje y la motivación, como con zonas encargadas de mediar las “contingencias de refuerzo” (a falta de una traducción más exacta), o lo que es lo mismo, la correlación entre eventos y consecuencias. Así pues, estamos ante una sección que se encuentra colocada estratégicamente en el cerebro para la valoración de procesos, la toma de decisiones basada en la subjetividad y la significancia motivacional de eventos y acciones, entre otras muchas cosas.

Por otra parte, el mid-cingulado o el córtex cingulado dorsal anterior se encuentra asociado a procesos de atención y control ejecutivo.

En último lugar tenemos al córtex cingulado anterior, definido como un área del cerebro funcionalmente heterogénea que se ha demostrado como implicada en la integración del afecto, procesos cognitivos, respuestas de selección y ciertos aspectos del comportamiento social. Según diversos reportes científicos, este área es clave para la generación de emociones.

Podemos entender al giro cingulado en su conjunto como una pequeña “base de operaciones”, pues recibe información o inputs del tálamo, neocortex, área somatosensorial de la corteza cerebral y otras muchas estructuras (el córtex cingulado anterior se comunica con la corteza insular, hipotálamo y amígdala, entre otros).

En resumen, podemos definir las funciones del giro cingulado en las siguientes:

  • Procesar y modular la expresión de los matices emocionales.
  • Aprendizaje.
  • Vocalización emocional.
  • Formación de apegos a largo término.
  • Comportamiento maternal.
  • Inicios de comportamientos impulsados por metas motivacionalmente significativas.

Después de todo este repaso, sin ninguna duda extenso y condensado, vamos a relajar un poco las cosas contextualizando la posición del giro cingulado en el sistema límbico, pues antes de proceder, es necesario comprender qué es esta estructura general y cuál es su funcionalidad.

Sistema límbico

Su relación con el sistema límbico

El sistema límbico, valga la redundancia, se trata de un sistema cerebral formado por varias estructuras (entre las que se encuentra el giro cingulado) cuya función es regular las respuestas fisiológicas del ser humano ante determinados estímulos ambientales e intrínsecos. Dicho pronto y rápido, esta estructura es la que encierra los instintos de nuestra especie. Así pues, podemos resumir las funciones del sistema límbico en las siguientes:

  • Busca la autopreservación de la especie mediante la regulación de mecanismos homeostáticos.
  • Gestiona y media en mecanismos cerebrales integrados en procesos de memoria.
  • Implicado en el hambre, la atención, los instintos sexuales, las emociones, la personalidad y la adicción y placer.

Como podemos ver, estamos ante un área muy polifacética que media distintos procesos y emociones en el ser humano. Desde luego, no cabe duda de que se trata de una zona ampliamente ligada a la gestión y producción de emociones.

Las principales funciones del giro cingulado

Una vez hemos diseccionado la morfología y funcionalidad del giro cingulado y a su vez lo hemos contextualizado en el marco del sistema límbico, es hora de ponernos un poco más filosóficos.

1. Empatía y emociones

En primer lugar, hay que acotar que la empatía debe presentar un componente de conexión emocional, seguido de la comprensión y de la respuesta motora que involucre un compromiso con los sentimientos del otro ser vivo. Desde luego, no es lo mismo que un lagarto huya tras observar como un compañero es depredado, que un primate ponga en riesgo su propia vida para salvar la integridad de un compañero no emparentado familiarmente. El primer comportamiento supone un mecanismo instintivo meramente evolutivo, el segundo… no del todo.

El sistema límbico no solo está presente en humanos, pues pensadores como Charles Darwin ya demostraron su existencia en varias especies y en animales cercanos filogenéticamente al ser humano. En cambio, muchas de las respuestas emocionales mediadas por este sistema son únicamente atribuibles a nuestra especie. Curioso, ¿verdad?

Desde luego, diversos experimentos han demostrado que, aunque aún no es posible hablar estrictamente de que se generen sentimientos en animales durante pruebas de laboratorio y diversos desafíos, es indudable que se produce en ellos un cambio en la intensidad de sus experiencias. Esto nos permite hablar de la empatía en el reino animal (al menos en aquellos seres vivos con cerebros evolucionados), pues no todas las respuestas corresponden a mecanismos evolutivos de autopreservación.

Así pues, las funciones del giro cingulado y el sistema límbico en general, en lo que a respuestas y cognición se refiere, aún continúan en estudio. Diversos detractores de las ideas de “emocionalidad animal” se basan en que estamos ante experimentos y datos altamente sesgados por la subjetividad humana, pues al no presentar una capacidad comunicativa clara, la cuantificación de la emoción del animal depende en gran medida del experimentador que la observe. Este debate es harina de otro costal, por lo que dejamos al lector que realice sus propias interpretaciones.

2. Toma de decisiones

No todo se limita a un sentido estrictamente emocional y subjetivo, pues existe evidencia contemporánea de que el giro cingulado anterior, la corteza prefrontal, la corteza orbitofrontal y la dorsolateral están involucrados en la toma de decisiones humanas. Esta cuestión no es de poca importancia, pues se calcula que, anualmente, el 40 % de las muertes en seres humanos son a causa de déficit en la toma de decisiones en los componentes básicos de la autorregulación.

Como ya hemos dicho, el giro cingulado anterior está presente en las decisiones relacionadas con los incentivos positivos, así como en las situaciones emocionales interconectadas con los resultados de una selección/decisión (es decir, el feedback). Más a fondo, esta estructura participa en la optimización de decisiones futuras sobre la base de las contingencias previas recibidas a lo largo de un proceso de selección.

Conocer la función exacta de cada área del cerebro es esencial, pues así es posible cuantificar el nivel de trastorno que puede generar una lesión o malformación en cualquier tramo de esta red neural. Debemos recordar que la toma de decisiones no se basa simplemente en animarnos en bajar a comprar al pan o no hacerlo, sino que en muchos casos, nos encontramos ante situaciones de vida o muerte que requieren de una resolución rápida. Por ello, la descripción de la funcionalidad de áreas como el giro cingulado no son anecdóticas.

Giro localización

Conclusiones

Como hemos podido ver en este espacio, a la hora de hablar de estructuras cerebrales nos sumergimos en un mundo complejo, vasto y lleno de terminología específica. Nos vale con que el lector se lleve una idea general: el giro cingulado y en general el sistema límbico componen parte tanto emocional subjetiva como meramente instintiva en el ser humano, lo que nos define tanto como animales desde un punto de vista evolutivo, como entes individuales con emociones, capacidad de aprendizaje, memoria y condicionamiento a la hora de tomar decisiones.

Todos los datos recabados no tienen el único fin de otorgar conocimiento a la población sobre el funcionamiento de su propio cerebro, pues entender los procesos neuronales que nos llevan a actuar de una forma u otra puede otorgar perspectiva, y sobre todo, prevenir sucesos catastróficos en personas no neuronormativas, es decir, con alteraciones en el sistema neurológico.

Referencias bibliográficas

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Graduado en biología en el año 2018 (Universidad de Alcalá de Henares) y en un máster de zoología en el 2019 (Universidad complutense). Samuel sintió predilección desde el inicio de su formación profesional por la parasitología, enfermedades transmitidas por animales, bacterias y otros microorganismos patógenos y genética. Por ello, en cuanto terminó el ciclo estudiantil, decidió dedicarse a la divulgación de materia epidemiológica como forma primaria de vida. Desde entonces, y con más de 100 artículos redactados en distintos portales, participa en diversos proyectos divulgativos con el fin de dar a conocer enfermedades y el funcionamiento general del cuerpo humano.